martes 7 de junio de 2011

Mientras Sofía duerme

Siempre es agradable que una nuevo bitácora comience su trayectoria en este inmenso océano al que llamamos Internet. En una época donde las revistas especializadas hablan de la muerte de los blogs, que alguien decida comenzar su andadura es digno de admiración y alabanza. En esta ocasión doy la bienvenida a mi querida amiga Tatun en este viaje que comienza, deseándole un buen viaje y una larga trayectoria. Las opiniones y charlas que compartimos a menudo me hacen avalar un contenido interesante, profundo y bien construido, así como argumentado. Con una reflexión sobre la ética, las verdades como puños que leí hace unos días me hicieron pensar en invitarla a que abriese su propio espacio, pero se me adelantó antes de que pudiese enviarle cualquier mensaje para que lo hiciese, así que no queda más que compartir la dirección de este nuevo cuaderno virtual, con la esperanza de que reciba muchísimas visitas, ya que se lo merece: http://mientrassofiaduerme.blogspot.com/
Muchos éxitos. Te deseo lo mejor.

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lunes 6 de junio de 2011

El fracaso de la sociedad utópica

Hasta hoy no he querido opinar sobre las Acampadas que se han montado tras el movimiento 15M, pues no he visitado ninguna de ellas hasta hace unos días, que pasé por las setas de la Encarnación, la mierda más grande que se ha hecho en Sevilla en toda su historia.Ver que se va disolviendo poco a poco, que nadie resiste me hace ver que nada va a cambiar, porque todo el mundo se implica de boquilla y no realmente. También compruebo que estos asentamientos van mostrando la naturaleza del ser humano, con sus virtudes, y sobre todo, con sus defectos, demostrando que otro mundo no es posible y que nada va a cambiar, desgraciadamente. En mi época de estudiante de Bachiller, nuestra profesora de Ética nos preguntaba si el ser humano era malo por naturaleza, o se volvía así por la sociedad. Grandes e interesantes debates se formaban con respecto a este tema, posicionándome yo en la primera tesitura, pues sabía desde muy pequeño de la maldad del mismo. Ahora, cuando veo que esta sociedad utópica se desmorona, gracias a energúmenos violentos, a feminazis reprimidas y turbas enfurecidas que no saben respetar el entorno, no dejo de sentir pena porque se podía haber hecho mucho, de haber dejado de lado la maldita y asquerosa naturaleza humana.

domingo 5 de junio de 2011

Melodías

Sucede algo muy extraño cuando la música de mi reproductor empieza a sonar, y sólo yo lo escucho. El ritmo de la vida se adapta a la canción que en ese momento suena y como si se tratase de un musical, ya sea de cine o teatral, las gentes, las personas, unen sus movimientos en una perfecta coreografía al compás de la música. Todo retorna a la normalidad cuando la melodía desencadenada o no finaliza, todo retorna a lo habitual, a las prisas, al individualismo individual de individuos individualistas, a las conversaciones de hipócritas egoístas o las discusiones de parejas que no se soportan, pero que no se liberan. El ritmo habitual, que no el normal de la vida, porque al fin y al cano, ¿qué es normal y qué deja de serlo?, ¿quién osa tener la autoridad moral para catalogarnos como extraños, raros, habituales o normales? Vuelvo a prestar atención a la música, dejando que las notas diluyan mis pensamientos, mis ideas y planteamientos. Las guitarras distorsionadas, los poetas que son confundidos con cantantes o los trovadores modernos que nos narran las incomprensibles historias cuando no se conoce el idioma me regalan intensos instantes. Me gusta pensar, imaginar que durante tres o cuatro minutos apartamos nuestras diferencias para bailar al ritmo de una única melodía que suena al compás de una vida mejor.

jueves 2 de junio de 2011

Ochenta y dos

Decíamos ayer que estos cabrones que no amaban a las mujeres eran admirados y hasta deseados por una gran parte de mujeres. Cuando hoy me despierto con una nueva mujer asesinada a manos de su marido, vuelvo a sentir nauseas y siento, una vez más la necesidad de escribir, de decir ¡basta! y volver a cuestionarme tantas cosas. Una vez más vuelvo a rechazar de pleno la violencia de género, y es otra ocasión habitual la que me hace lanzar preguntas retóricas sobre la falta de denuncia o el silencio vecinal, a veces cómplice. Sé que en esta ocasión la víctima era muy mayor, pues contaba con ochenta y dos años cuando su marido le arrebató la vida, mas eso no justifica que debiese soportar la humillación constante. Me pregunto cuándo diablos se acabará con esta maldita lacra, cuándo se despreciarán y condenarán al ostracismo, aparte de la prisión a estos malnacidos que no saben cuál es el inmenso valor de la Mujer. No sé cuántas mujeres han sido asesinadas a manos de sus parejas o ex parejas, pero me siguen pareciendo muchas. ¿Se puede saber cuándo se va a hacer algo realmente efectivo? ¿A qué esperan los gobernantes para actuar? Es hora de pensar en estas pobres señoras como personas, y no números en una fría estadística. Ya está bien, ya está bien.

miércoles 1 de junio de 2011

Más reflexiones sobre el amor

Ha llovido mucho desde aquel primer artículo que escribí sobre el amor y el desamor, en el cual hablaba de miedos y hombres que no sabían amar a las mujeres. En esta ocasión, me duele ver cómo se desprecia este sentimiento para dejarse vapulear por canallas sin sentimientos que sólo piensan en exhibirlas como trofeo y anular todo su ser, sus ilusiones y su vida, convertidas en meros satélites de un ser egocéntrico que se cree que el Universo gira a su alrededor, en un comportamiento machista consentido por muchas de ellas, renunciando a su autoestima y todos los logros conseguidos a base de innumerables esfuerzos. Me pregunto por qué se desprecia a los hombres que saben ser gentiles, amorosos, románticos o detallistas y se persigue a los cabrones que no saben estar a la altura en ningún sentido como colegialas detrás de un cantante. Ver a féminas, amigas o no, humilladas por estos seres despreciables me revuelve las tripas y cuestionarme si tan poco se valora la Mujer para dejarse atrapar en estas redes de desprecio, sumisión y anulación personal, donde el respeto es una mera utopía que no se utiliza porque ellos creen que sus mujeres no lo merecen, ya que forman parte de sus posesiones, aunque no las más valiosas, ya que no las aprecian salvo para los cinco minutos de satisfacción sexual propia. Amar es una cosa muy bella que se debe hacer con ternura, entrega y valoración mutua, sin luchas de poder o control por la relación, sin reproches, dejando los rencores de lado y dándolo todo, aunque se sepa que es poco. La definición exacta de ésto sería sometimiento, posesión o sumisión, algo que se aleja del concepto de Amor, ya que este último da vida y felicidad, al contrario que la angustia que representan los malnacidos que no saben amar a las mujeres.