domingo 6 de diciembre de 2009

Aminetou

Hago un alto en el camino para hacer una reflexión que considero bastante importante. Ante la grave situación que Aminetou Haidar está viviendo, y la pasividad con la que los políticos de España y Marruecos están actuando, me veo obligado a exigir que no se deje morir a esta mujer, a esta persona, pues es madre, y sólo desea volver a su casa, el Sáhara, olvidado por ambos países, en un limbo legal que dura 35 años, y que no quieren solucionar, porque no les da la gana. En esta ocasión, nos demuestran que sólo les interesan las masas, la gente y no las personas. Aminetou está muy enferma, agoniza, y les importa una soberana mierda. De producirse el fallecimiento de Aminetou, estaremos hablando de un asesinato, todo por un cacho de tierra olvidado por ambos Ejecutivos, que debería quedar en la conciencia personal de todos y cada uno de aquellos que no han querido ayudar a una persona, como es la obligación de quién gobierna, pues es su responsabilidad. De nada parece servir la movilización, su huelga de hambre, porque no hacen NADA. Tan sólo la dejan morir. ¿Por qué tanta crueldad? ¿Por qué es más importante un territorio que las personas que viven en él? ¿Por qué no se acuerdan de dicho territorio, valga la redundancia, y sobre todo, de quién vive allí? ¿Por qué cuenta tan poco la vida de una persona y tanto los intereses políticos?

jueves 3 de diciembre de 2009

Yo también suscribo el manifiesto

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que...
1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.

6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.

7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.

9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.

10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

miércoles 2 de diciembre de 2009

Un burka por amor

Lejos de adelantar la crítica de la película a hoy miércoles, quiero hablar sobre la gente que sólo se fija en las primeras capas de la superficie y no da importancia a más. Hace unos días, un lector hablaba sobre la falta de documentación en el telefilme Un burka por amor, emitido por Antena 3 en dos capítulos, criticando que se hablase en árabe clásico en la película, y no en las lenguas de Afganistán o que se confundiesen a los árabes con los afganos. No voy a hablar sobre estos detalles que me parecen nimios, superficiales e insulsos. Bajo mi punto de vista, en la película hay cosa más importantes que una confusión geopolítica o el idioma hablado. Para mí es mas grave que este señor cuyo nombre no recuerdo, no aporte ni desmienta sobre el Islam, ni sobre los musulmanes. Sé que como una ficción que es, se habrán exagerado algunas cosas, y otras se habrán obviado, pero no puedo opinar más allá de la adaptación cinematográfica de la novela homónima, escrita por Reyes Monforte, pues aún está pendiente. Por eso creo que no debemos quedarnos en la superficie, en si se habla un idioma u otro, si el territorio afgano es de una forma u otra, o cualquier otra apreciación que es sólo imagen. Lo importante es lo qué cuenta, pues nos muestra una realidad, y es que en Afganistán la mujer no es más que una entrepierna andante sin derechos, y que desconoce que existe otra vida, pero eso es otro cantar, y otro tema delicado a abordar.