martes 7 de julio de 2009

Niños sin infancia


Durante estos días se habla en todos los sitios de la muerte de Michael Jackson, de su vida, y de su infancia, una infancia no disfrutada porque estaba grabando discos y dando conciertos. Se habla del que fue un niño sin infancia, y es algo que hace reflexionar. A mí me parece que Jacko sufrió mucho en su vida, pero también sé que no ha sido el único niño que no pudo vivir ni disfrutar su niñez. De hecho, conozco a toda una generación así. Son los niños de la posguerra y años después, privados de la inocencia y obligados a trabajar para alimentar a sus familias, unos olvidados, unas olvidadas de esa ley de memoria histórica que desea hacer una Historia políticamente correcta y cuyo único interés es desenterrar a los muertos que yacen en las cunetas, sin preocuparse de reabrir heridas que sólo curaron en la superficie. Nadie rinde homenaje a esa generación de personas que sólo conocen el trabajo y que, ahora que van teniendo una edad para poder disfrutar, no puede hacerlo a causa de las enfermedades que sufren. He escuchado que antes no podían comer porque no había, pero que ahora tampoco por esos males. ¿Por qué no prestan atención a ellos y ellas también? ¿No se lo merecen? Estos hombres, estas mujeres, que llevan desde muy corta edad trabajando, cuando deberían haber podido vivir, son los grandes olvidados de esos políticos legisladores que quieren restituir no se qué, en complicidad con una sociedad que nunca les ha reconocido sus méritos.

Pequeños cambios

Como habrás notado, desde hace un par de días, la cabecera ha sufrido una remodelación, así como el nombre del blog. Tras varios años decidí hacer esta bitácora más personal, más íntima si cabe alguna que otra vez. Quiero compartir contigo, querido, querida lectora aquello que me preocupa, aquello que me resulta interesante y ¿por qué no? seguir analizando la actualidad diaria. La filosofía de este blog no va a sufrir el más mínimo cambio, y seguiré posicionado contra las injusticias, la violencia de género y aquello que nos deshumanice más de lo qué estamos. Pero también seguirán teniendo su lugar los tebeos, las miniaturas, el rol, y todo el vicio y subcultura que tanto adoro. De hecho, no sería el friki reflexivo si no hablase de ello, si no diese prioridad a estos temas. Quiero anunciarte, querido lector, querida lectora, que este año también tendremos presencia en el Evento Blog España, y que realizaremos una extensa crónica de lo qué allí suceda y pase. Pero para ello quedan todavía unos meses, que no minan las ganas de asistir. Espero que podamos coincidir e ir de tapas, que creo que está programado. Seguiremos informando.

lunes 6 de julio de 2009

Pagafantas




Queda pendiente aún la crítica de la semana pasada, que fue Transformers, pero hoy quiero hablar de Pagafantas, una película con la que no he podido evitar sentirme identificado por motivos que bien conoces, querido lector, querida lectora. Mientras suena el Canon de Pachebel escribo hoy sobre esta película española, que habla de esos eternísimos amigos a los que las mujeres sólo ven como eso, pringaos en los que confiar y contarle sus historias, movidas y discusiones con esos supuestos hombres que sólo las ven como un trozo de carne. Ser un pagafantas es ser una persona en el más amplio término de la palabra, pues el protagonista de la película, Chema demuestra su humanidad sacrificándose y dándolo todo por su amiga, Claudia, incluso su amor. Vale que esté plagada de típicos tópicos, pero hay que mirar más allá, y ver el sacrificio de ese (supuestamente) patético personaje, que no es más que un ser humano, de los que faltan en este asqueroso mundo superficial. Altamente recomendable, aunque no se trate de una gran película, de esas presuntas obras maestras que tanto adora la crítica de cine.

sábado 4 de julio de 2009

Apología de la amistad(primeras notas de un ensayo con el mismo título)

La amistad no existe. O de existir está siendo mancillada por la gente que, en su nombre comete las más horrendas barbaridades y atrocidades. Hablar de amistad es una utopía, puesto que nadie quiere apoyar en los momentos difíciles, pero tampoco en los fáciles. Vivimos en una época de apariencias, de galerías de personajes, donde la persona está desterrada a la humillación y el desprecio más absoluto por su singularidad. De nada vale que los valores de solidaridad sean importantes. A nadie le importan si no pones tu retrato en Internet, mostrando los dientes, con esa sonrisa tan falta como efímera. No hace tantos años, la gente vivía en un mundo real y se apoyaban en momentos duros, reuniéndose alrededor de una mesa para compartir. ¿Qué se compartía? Poco importa, tanto da, pero se compartía. Con la proliferación de esas mal llamadas redes sociales, la web 2.0 y otros inventos, la amistad queda relegada a la pantalla de un ordenador, en el cual se compite por tener la mayor cantidad de amigos en dicha red social, pero no se sale por ahí. Nadie quiere complementar el hecho de hablar por chats o programas de mensajería instantánea con una charla real, viva. Y es ahí donde nace la apología de la amistad, una defensa a ultranza de algo inexistente o que no se cree. Se habla de valores, pero se crean modelos y se trata de construir un mundo a medida, donde las personas no son como son, sino un reflejo adaptado de lo qué se desearía que fuese. La autenticidad se pierde entre bits, ordenadores y conexiones. Al apologista de la amistad, la amistad le importa una mierda. Sólo valora la dictadura de la felicidad, donde el mundo carece de problemas y todo es ideal e idílico. No quiere responsabilidades. No quiere entregar, pero sí entregas y comprensiones que no está dispuesto a devolver.

viernes 3 de julio de 2009

Farrah


Hoy ha sido el funeral de Farrah Fawcett. Cuando supe de su muerte, no pude escribir sobre su lucha contra esa puta y devastadora enfermedad llamada cáncer, que no perdona y que reclama a sus víctimas con una absoluta fiereza y crueldad. No olvidé al Ángel Rubio de Charlie, ni a ese desconsolado Ryan O'Neal con unas gafas de sol que no ocultaban su desconsuelo, sólo sus lágrimas. No resulta nada fácil hablar del cáncer de forma objetiva cuando un ser querido ha sido arrebatado por este mal. Por eso no pude dedicarle la esquela como era debido a Farrah Fawcett. El dolor me impedía hacerlo.No hablo de dolor mitómano. Hablo de heridas que nunca se cerrarán, de vacíos imposibles de llenar, de añoranzas y sentimientos. Quiero recordar hoy a una luchadora, a una persona y no un personaje que decidió hablar, abiertamente, de su lucha contra el cáncer. Se merece todo mi respeto y mi admiración.
Hasta siempre, Farrah. Nunca te olvidaremos

jueves 2 de julio de 2009

Timadores

Podría hablar de Madoff y su estafa millonaria, así como de su ejemplar condena de un siglo y medio entre rejas, valorar su nivel de ética y vergüenza o sus (in)sinceras disculpas a los afectados, pero no voy a hacerlo, pues hoy quiero hablar de otro tipo de timos más importantes que los estafadores monetarios. Quiero hablar de las estafas y timos de sentimientos, de esa gente que ofrece la amistad, la comprensión cuando en realidad sólo quieren apoyar en los momentos fáciles y a la primera de turno huyen alegando las más variadas excusas, exigiendo que se esté bien cuando no es posible. Estos apologistas de la amistad sólo se interesan en la risa y quieren hacer a la sociedad a su imagen y semejanza, desterrando las posibles diferencias entre personas, obligando a unos comportamientos que ni ellos se creen. Hacen de la Amistad una farsa, una estafa, un timo, tolerado porque está bien visto socialmente este desprecio. Las redes sociales como Facebook, Tuenti o Hi5 son su campo de batalla, poniendo las fotos más absurdas y ridículas, con hipócritas y falsas sonrisas, desterrando la calidad y el calor humano. Y eso está permitido. Nadie se plantea luchar por un mundo sincero, lejos de apariencias. ¿Tan difícil es andar con la verdad por delante?